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La tasa de apertura es una de las métricas más importantes en una campaña de email marketing. En una campaña, es la analítica que mide el porcentaje de emails entregados con éxito que han sido abiertos por los usuarios. Esto quiere decir que, cuanto mayor sea la tasa de apertura, más eficacia habrán tenido nuestros mensajes.

Ya sea porque estás empezando o porque la tasa de apertura de tus campañas no es tan alta como te gustaría, vamos a proponerte, a continuación, 10 consejos para optimizarla y crear emails muy efectivos.

1. El asunto y el preheader: corto y atractivo

Las primeras impresiones cuentan siempre, y mucho. Por eso, a la hora de lanzar un email, es esencial tener en cuenta los elementos que primero va a visualizar el usuario: el asunto, el remitente y la vista previa del texto del email (también llamado preheader).

El asunto es la parte del email en la que, en pocas palabras, tenemos que convencer al usuario de que abra el email. Se podría decir que es el “vendedor” del email marketing. Existen diferentes maneras de redactarlo: en tono informativo (p.e. “Ofertas de moda en julio”), persuasivo (p.e. “No te imaginas lo que contiene este email”) o corporativo (p.e. “Ve Interactive: newsletter de julio”). Como no hay ninguna opción correcta, ya que va a depender de nuestra marca y nuestros objetivos, lo mejor es probar cuál funciona mejor con nuestra base de datos mediante un test AB.

Sea como fuere, el asunto de un email siempre debe ser corto (no más de 40 caracteres), claro y directo. Igualmente, tiene que generar curiosidad, captar la atención del usuario y crear sentimiento de urgencia, puesto que impulsa la necesidad de actuar en ese preciso momento. También se puede personalizar, ya sea colocando emoticonos o incluyendo el nombre del usuario para que sienta suyo el mensaje. Presentar un beneficio en lugar de un producto es muy recomendable porque suscita en el usuario el deseo de resolver un problema en particular.

En cuanto al preheader, debe ser un resumen atractivo y de lo que el email va a mostrarle al usuario cuando lo abra. Por esta razón, es vital que incluya información relevante para el lector y un Call To Action (CTA) que complemente la línea del asunto.

2. El remitente: mejor personalizado

Al igual que el asunto y el preheader, es uno de los primeros elementos que ve el usuario y uno de los grandes olvidados del email marketing. Puede enfocarse de diferentes maneras: sólo con el nombre de la empresa, con el nombre de una persona o, con lo más extendido hoy en día, con el nombre de la persona y la empresa (p.e. “María, de Ve Interactive”). Personalizar de esta manera el remitente hace que el usuario receptor sienta ese email más cercano, familiar e íntimo, y evita su rechazo ante el típico mensaje comercial. Otras opciones son partir la frase entre asunto y remitente (p.e. [Remitente] No te imaginas…” [Asunto] “lo que contiene este email”).

3. El cuerpo del email: convincente

El cuerpo del mensaje es, con diferencia, el componente al que los expertos en marketing le dedican la mayor parte de su tiempo y esfuerzo. El objetivo es hacer que el email sea conciso y convincente. Para ello, lo primero que debemos hacer es asegurarnos de que el mensaje describe, de forma clara, nuestra oferta. La idea es escribir un texto breve e interesante que cuente una historia, utilice un lenguaje directo y esté reforzado con estadísticas u opiniones reales.

Del mismo modo, es fundamental utilizar párrafos cortos, imágenes de calidad (optimizadas para web) que ilustren nuestro producto/servicio, CTA para que los usuarios hagan clic y se conviertan en clientes, diseño adaptado a mobile, y enlaces a redes sociales para que los usuarios puedan compartir el contenido y, así, llegue a más gente. También es esencial colocar un enlace de baja de nuestras newsletters. Aparte de que sería ilegal no incluirlo, tampoco nos conviene tener en nuestras listas de contactos a usuarios que no estén realmente interesados en nuestra oferta.

4. El horario y la frecuencia de envío: más test AB

Es un gran error hablar del mejor horario para enviar un email sin tener en cuenta a los destinatarios. Y es que no es lo mismo enviarle un email a una persona desempleada que a un directivo de una gran empresa. Así, para dar con el día y la hora más efectivos en base a las características de nuestros suscriptores, es vital hacer un estudio sobre los días/horas en los que más comprueban su bandeja de entrada y aplicar, de nuevo, test AB. Con ellos podemos comprobar, además de los momentos en los que conseguimos mayor tasa de apertura, cómo afectan los cambios según el mensaje, el diseño o la disposición del contenido al comportamiento de los usuarios.

Respecto a la frecuencia, ésta debe marcarla el “pacto” no escrito que tenemos con el suscriptor en el que éste nos cede sus datos a cambio de contenido de valor, no de un bombardeo de emails. De esta forma, no podemos enviarle tres correos electrónicos a la semana si sólo tenemos contenido interesante para uno de ellos, no podemos cambiar la frecuencia de envío sin avisarle con antelación y, sobre todo, no podemos aumentar la frecuencia de envío sin estar completamente seguros de que el usuario no se va a dar de baja de nuestra lista de destinatarios. De hecho, emplear una frecuencia exagerada no sólo disminuirá la tasa de apertura, sino que correremos el riesgo de saturar al usuario y acabar en su bandeja de spam.

5. La bandeja de spam: la peor tasa de apertura

Aun teniendo listas de contactos que han dado su consentimiento expreso para ser impactados con acciones de email marketing (opt-in), puede ocurrir que nuestros emails acaben en la carpeta de spam. Para evitar que esto ocurra deberemos evitar ciertos factores. A continuación, recogemos algunos de ellos:

  • Expresiones y palabras que suenen a spam, como “gratis”, “has ganado”, “regalo”… No tienen nada de malo, pero han sido utilizadas durante años por los spammers.
  • Utilizar mayúsculas, que simbolizan gritos y agresividad.
  • Abusar de signos de exclamación, que es una técnica agresiva para transmitir urgencia.
  • Usar HTML con errores, que pone en guardia a los proveedores de email, ya que lo que intentan es ofrecer la mejor experiencia de usuario posible.

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Laura Mora
Content & Social Media Specialist en Ve Interactive España
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